Jugar a pádel: 5 claves para iniciarse en su práctica

El pádel se ha popularizado con éxito en los últimos años, al considerarse un deporte accesible a personas de todas las edades y que además aporta grandes beneficios para la salud.

Jugar al pádel: 5 claves para iniciarte en su práctica

Como muchas cosas en la vida, comenzar una actividad desde cero, resulta todo un reto. Las personas que recién se acercan a los deportes lo hacen basándose en buenos propósitos, tales como bajar de peso, crear una rutina constante que active y energice el cuerpo, sentirse bien, etc. Sin embargo, una de las razones más importantes, tiene que ver con mejorar el estado de salud. Tradicionalmente, los médicos son los primeros en recomendarnos activar el cuerpo, incluyendo rutinas de ejercicio dosificadas de acuerdo a la condición y el estado físico del consultante. Y sí, muchas miradas se están dirigiendo a la práctica del pádel como su primera elección.

Lo interesante del pádel es que cuenta con técnicas sencillas que facilitan su aprendizaje y en la práctica, resulta muy apasionante. Además, no exige mayor condición física y es una de las razones por la que está siendo tan ampliamente aceptada en todo el país. Jugar pádel mejora notablemente la condición física y te pone en forma. Al ser un deporte principalmente aeróbico, entrena activamente y en conjunto cada parte de tu cuerpo, quemando calorías, tonificando músculos y activando la coordinación motriz y los reflejos.

Elección adecuada de la pala e indumentaria

Antes de comenzar te recomendamos hacerte lo más pronto posible de ropa cómoda, zapatillas y las Palas de pádel que mejor se adapten a tu técnica y nivel de juego pues son elementos clave al momento de practicar. Existen tres diseños principales; si eres principiante, te recomendamos la forma redondeada ya que el punto óptimo de golpeo está en el centro de la pala y su peso se reparte, lo que ayuda a controlar mejor el golpe.

Práctica, práctica y más práctica

La práctica hace al maestro y el pádel no es la excepción. Aunque empieces peloteando solo, considera practicar en pareja y con regularidad. Al inicio es aconsejable que juegues con personas que lleven un poco más de tiempo practicando este deporte. Ciertamente vas a perder muchos partidos, pero te aseguramos que aprenderás más rápido. Como todos los deportes, vas a necesitar paciencia. El pádel es una actividad muy divertida sobre todo para los niveles principiantes, quienes suelen pasar un buen rato. Elevar el nivel llevará tiempo y esfuerzo. No te detengas. Es importante aprender a disfrutar el aprendizaje y llevar con calma el proceso.

Conocimiento claro desde el inicio

Para saber todos los pormenores y técnicas, te recomendamos tomar clases. Es importante que al mismo tiempo que estudies, pongas en práctica las técnicas de pádel para cambiar rápidamente de nivel. Apóyate en los expertos que te sepan aconsejar y te enseñen los pasos a seguir para evitar lesiones. Es importante señalar este punto ya que además de aportar grandes beneficios en lo físico, el pádel conlleva riesgos importantes de lesiones, tales como esguinces de tobillos y roturas de fibras. Por ello insistimos en que te pongas en manos de un preparador experto al momento de iniciar esta actividad física. El entrenador te insistirá en la necesidad de conseguir las Palas de pádel que se ajusten a tu nivel lo más pronto posible para evitar la aparición de lesiones y que tu juego no se vea perjudicado.

Procura practicar en entornos adecuados para optimizar tu aprendizaje e incentivar de manera segura tus rutinas.

Practicar ejercicio extra fuera de las pistas

Apóyate en la práctica de otros deportes para ir mejorando tu condición física. Puedes complementar tus rutinas con caminatas, trotar, correr, hacer bicicleta o incluso, apuntarse a un gimnasio. Esto servirá para apoyar exitosamente a la adaptación de tu cuerpo al entrenamiento del pádel y que éste no te resulte tan esforzado al final.

La mentalidad detrás del pádel

El factor psicológico se convierte en un aliado cuando deseamos elevar nuestro nivel. El talento no vale mucho por sí mismo, se apoya de la perseverancia y es aquí donde la mente es clave. Vencer el cansancio, superar el dolor, la incomodidad física y sobrellevar el desgaste de las largas horas de entrenamiento, resultará ser una verdadera prueba a nuestro empeño.